20 de mayo de 2008

Las dos palabras malditas


Existen dos palabras que pueden destruir más que cualquier terremoto, su epicentro no es en la tierra sino en el fondo del corazón. Pueden derrumbar rascacielos construidos de orgullo y torres de dignidad de varios pisos. Con un leve movimiento pueden cuartear los cimientos de la voluntad más sólida y reducir a escombros cualquier sueño o ilusión.

Existen dos palabras peores que una guerra, no necesitan de balas ni misiles, tan sólo con el lenguaje pueden matar más que cualquier arma. Un amante se convierte en terrorista al pronunciarlas y sin medir las consecuencias aniquila sin piedad al ser amado.

Existen dos palabras tan dañinas como el opio, el sonido de ese susurro al alma se convierte en la cocaína del corazón, embrutece a las neuronas y mata a la razón.

Existen dos palabras tan malditas como cualquier embrujo, hechizan voluntades y someten orgullos. Al pronunciarlas se conjura un maleficio de proporciones desmedidas porque lo bueno y lo malo se mezclan en su esencia.

Existen dos palabras más peligrosas que una espada, armas de doble filo que así como pueden proteger, también pueden herir. Son bellas como el paraíso o el jardín del edén pero también pueden ser tan horribles como el propio infierno.

Existen dos palabras que son como la muerte, hay que tenerles miedo y respeto, llegan sin previo aviso y entran al corazón sin invitación.

Existen dos palabras impronunciables para mí, porque al salir de mi boca dejan al descubierto el sentimiento que las acompaña, mi alma queda desnuda, expuesta, indefensa… me muestran lo vulnerable y lo débil que soy.



(Dolores Garibay)

12 comentarios:

Sara dijo...

Hola, aqui pasando a visitar tu blog, esta super padre felicidades, y me gusto mucho este ultimo post...saludos desde cancun...

Gitana dijo...

Para mi las palabras maolditas, son "diferente" y "soledad"...

Uff!!! mas bien las odio...

marga dijo...

las palabras no tienen la culpa, somos nosotros quienes las resignificamos

Daltonica dijo...

pasando a visitar tu casa bloguera, tengo una duda con la advertencia dos.. si ni con uno ni con otro.. esntonces cual usas tu para ver tu blog? jaja.. mera curiociadad porque yo uso el firefox y si peudo ahoir tu musica,

Pd. Yo tengo un gado IDENTICO al que tienes disparando con una metralleta jajajaja.

Saludos

Daltonica dijo...

mmmm ¬¬ kice decir... "si puedo oir tu musica"

Erranteazul dijo...

Sí. Son impronunciables. Cada quien las llevamos dentro y quisieramos guardarlas bajo 7 llaves, pero a veces saltan impulsadas por la pasión, se desbordan...para bien o para mal.

Hace poco, muy poco, las escuché, no las pronuncié. Me dolieron. Tienes razón.

Beso.

Miguel Ángel Osorio Hernández dijo...

Dos palabras..... cuatro, siete, nueve, todas parte del motor imovil....... Hay cosas que en denitiva no puedo escuchar, otras a las que soy adicto y necesito oir, y respecto a estas, dudoso.... muy dudoso....

Miguel Ángel Osorio Hernández dijo...

Dos palabras..... cuatro, siete, nueve, todas parte del motor imovil....... Hay cosas que en denitiva no puedo escuchar, otras a las que soy adicto y necesito oir, y respecto a estas, dudoso.... muy dudoso....

Carlos dijo...

Dos palabras, si, y haces bien amiga en no pronunciarlas. Hay conjuros que son indestructibles.

Bello post.

Un beso.

Dolores Garibay dijo...

Pues uso el Internet Explorer o el Firefox indistintamente. Algo pasó que ya puedo ver los videos y oir la música...

Besos chilangos

Bitter dijo...

mi cabeza se ha llenado de tantas palabras que no me puedo decidir, alguien dijo por ahí arriba que no son las palabras, sino el significado que les damos, tal vez por ahí....

c4rl05 dijo...

Es increíble como uno llega a buenos sitios de internet por casualidad. Me gusta lo que escribes, aunque recién me estoy dando una zambullida en el blog. Felicidades y estamos a la orden.