7 de enero de 2013

Consideraciones sobre el racismo en México

Para reflexionar...
Uno de los días de diciembre que tomé un taxi, no faltó el típico chofer que hace la plática la plática tratando de ligarme. Después de preguntarme mi nombre, si era soltera o casada, si tenía hijos... qué a qué hora voy por el pan (o las tortillas,  ja!) mi mente seguía intrigada sobre qué era lo que a este individuo le había llamado la atención de mí considerando que no soy una mujer atractiva, me sobran muchos kilos, no me maquillo, ese día vestía pants, tenis y sudadera dos tallas más grandes que la mía... hasta que a mitad del camino, con uno de sus comentarios, entendí el porqué:

-Usted parece como española... o de allá del norte donde las mujeres son más blanquitas... a mí me gustan las mujeres así, de piel clarita, no las prietas (Sic.). Digo, hay que mejorar la raza, ¿no? jajajaja.

Yo me quedé pasmada. Resulta que mi único atractivo es tener la piel blanca =/ El chofer, digno ejemplar de la raza de bronce cuyas facciones remiten de inmediato a la cabeza olmeca de La Venta, en Tabasco, desprecia a "las prietas" porque en su visión "no mejoran la raza"... WTF!!!!

Tristemente no es el primer caso que encuentro de hombres (género masculino) que piensan así. Tal pareciera que estos sujetos aún no se han enterado de viven en un país de gente mestizas con piel morena.

Señores, antes de discriminar, observen bien su imagen en un espejo y pregúntense ¿de qué color era la piel de la mujer que los trajo al mundo y los sacó adelante?

1 comentario:

Víctor Zúñiga dijo...

A Dios gracias yo no soy racista. Sólo odio al negro que vive en frente.