Este documental se transmitió en junio de este año en televisión por la BBC. Lo presenta Terry Pratchett y me pareció interesante porque trata el tema del suicidio asistido.
Les dejo el video.
6 de diciembre de 2011
Choosing to die
Escrito por:
Dolores Garibay
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Temas suicidio, Terry Pratchett, videos
21 de marzo de 2009
Rosario Castellanos y la poesía
Como hoy es 21 de marzo, día internacional de la poesía, les dejo estos poemas de Rosario Castellanos para que los disfruten
Desamor
Me vio como se mira al través de un cristal
o del aire
o de nada.
Y entonces supe: yo no estaba allí
ni en ninguna otra parte
ni había estado nunca ni estaría.
Y fui como el que muere en la epidemia,
sin identificar, y es arrojado
a la fosa común.
Privilegio de la suicida
El que se mata mata al que lo amaba.
Detiene el tiempo —el tiempo que es de todos
y no era sólo suyo—
en un instante: aquel en que alzó el vaso
colmado de veneno;
en que segó la yugular; en que
hendió con largos gritos el vacío.
Ah, la memoria atónita, sin nada más que un
huésped;
la atención que regresa como un tábano
siempre hasta el mismo punto intraspasable
y la esperanza que amputó sus pies
para ya no tener que ir más allá.
Ay, el sobreviviente,
el que se pudre a plena luz, sepulcro
de par en par abierto,
paseante de hediondeces y gusanos,
presencia inerme ante los ojos fijos
del juez ¿y quién entonces
no osa empuñar la vara del castigo?
¡Condenación a vida!
(Mientras el otro, sin amarraduras,
alcanza la inocencia del agua, las esencias
simplísimas del aire
y, materia fundida en la materia
como el amante en brazos del amor,
se reconcilia con el universo.)
Ninfomanía
Te tuve entre mis manos:
la humanidad entera en una nuez.
¡Qué cáscara tan dura y tan rugosa!
Y, adentro, el simulacro
de los dos hemisferios cerebrales
que, obviamente, no aspiran a operar
sino a ser devorados, alabados
por ese sabor neutro, tan insatisfactorio
que exige, al infinito,
una vez y otra y otra, que se vuelva a probar.
Escrito por:
Dolores Garibay
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7 de noviembre de 2008
7 libros
Odio los memes, me fastidian, me revienta el hígado tener que estar contestando un montón de preguntas absurdas como los chismógrafos de la secundaria…
1.- El Quijote. No por nada es el segundo libro más leído en la historia de la humanidad, después de la Biblia, y un clásico de la literatura universal.
2.- Diálogos, de Platón. Con este libro descubrí la filosofía, es una buena manera de acercarse al pensamiento de los antiguos griegos y de comenzar a formarse un criterio propio.
3.- Más Platón y menos Prozac, de Lou Marinoff. Para quienes crean que la filosofía no sirve para nada, este libro les enseñará que no es así. Fue justo por este libro por lo que decidí estudiar Filosofía en la Universidad.
4.- Réquiem por un suicida, de René Avilés Fabila. Es de mis favoritos por tratar el tema del suicidio de una manera diferente. No es un libro para todo público.
5.- El mito de Sísifo, de Albert Camus. “No hay sino un problema filosófico realmente serio: el suicidio. Juzgar si la vida vale o no la pena ser vivida equivale a responder a la cuestión fundamental de la filosofía”
6.- La seducción de las palabras, de Alex Grijelmo. Este libro me abrió los ojos respecto a todos esos recursos seductores pero engañosos que utilizan los publicistas y los políticos para manipular nuestra manera de pensar.
7.- El Anticristo, de Nietzsche. Las consecuencias del cristianismo sobre la historia de la humanidad. Nietzsche cambió mi vida con este libro.
Escrito por:
Dolores Garibay
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Temas cosas que amo, filosofía, libros, suicidio
12 de septiembre de 2007
El arte de Karla Ruiz (www.suicidekitten.com)
A veces el estar enclaustrada por la gripe tiene sus ventajas, por ejemplo navegando por la red, llegué hasta la pag. de una artista nacida en Tijuana, pero radicada en Sn. Diego, llamada Karla Ruiz.
He de decir que el arte dark (darketo pa’ los chilangos) con tintes góticos no es mi estilo, sin embargo en un principio me llamó la atención el título de su link: suicidekitten, y que además hay una sección en donde uno puede adoptar a una chica suicida… yo ya adopté a dos, espero después poder adoptar a más.
Mucho de su arte tiene influencia de pintores como Frida Kahlo, Salvador Dalí; escritores como Edgar Alla Poe; y cineastas de la talla de Tim Burton.
Les dejo algunas imágenes para que conozcan el arte de Karla Ruiz y el link para que visiten su sitio.
Karla Ruiz, self portrait
Esta es la chica suicida que adopté, que también la artista vende en muñeca.
Escrito por:
Dolores Garibay
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24 de agosto de 2007
El suicidio según Durkheim
El suicidio es un tema que me ha interesado desde hace bastante tiempo, sobre todo desde el punto de vista de la libertad. Llevo algunos años investigando al respecto pero me topé con que la mayor parte de la información disponible aborda el tema desde la perspectiva de la psicología y la depresión. Entre autores que dieron una perspectiva diferente sobre el suicidio, está Durkheim
Emile Durkheim, sociólogo francés, en su obra “El suicidio” señala que los suicidios son fenómenos individuales, que responden esencialmente a causas sociales. Las sociedades presentan ciertos síntomas patológicos, ante todo la integración o regulación social ya sea excesiva o insuficiente del individuo en la colectividad. Por tanto el suicidio sería un hecho social.
Durkheim comienza el estudio en 1835 con la investigación del índice de números de suicidios que existen en varios países europeos desde la sexta década del siglo XIX. Analizándolas se percata de que dicha tasa anual suele mantenerse constante o con cambios muy leves a lo largo de prolongados períodos. Igualmente, los picos o los valles acusados en las gráficas corresponden con acontecimientos como guerras o depresiones económicas. También se percató de que la tasa de suicidios es diferente de unos países y de unas comunidades a otras. Por ejemplo, en las sociedades católicas había menos suicidios que en las sociedades protestantes. Es ante todo un hecho social, por lo tanto, las causas son más sociales que individuales o psicológicas.
Durkheim usa como base empírica de su argumento las estadísticas de las comunidades judías solía haber menos suicidios que entre las sociedades con distintas creencias religiosas Por todo ello, consideraba Durkheim, se debe entender que la tasa de suicidios depende más del tipo de sociedad en la que se producen que de las circunstancias psicológicas de los individuos particulares que finalmente optan por quitarse la vida.
A partir de aquí Durkheim distinguirá cuatro tipos de suicidio:
Suicidio altruista: Es en el que existe una renuncia en favor de los otros. Durkheim pone el ejemplo de los pueblos celtas, entre quienes llegó a ser honroso el suicidio de los ancianos cuando eran incapaces de obtener recursos por ellos mismos.
Suicidio egoísta: Tiene lugar cuando los vínculos sociales son demasiado débiles para comprometer al suicida con su propia vida. En ausencia de la presión y la coerción de la sociedad, el suicida queda libre para llevar a cabo su voluntad de suicidarse. Esta forma de suicidio tiende a darse más en las sociedades modernas, en las que la dependencia de la familia o del clan es menor que en las tradicionales.
Suicidio anómico: El que es el que se da en sociedades cuyas instituciones y cuyos lazos de convivencia se hallan en situación de desintegración o de anomia.
Suicidio fatalista: El que se produce allí donde las reglas a las que están sometidos los individuos son demasiado férreas para que éstos conciban la posibilidad de abandonar la situación en la que se hallan. La disciplina militar o las sociedades esclavistas serían ejemplos de situaciones en las que se da este suicidio.
Una de las conclusiones a las que llega Durkheim es que en las sociedades y las comunidades que requieren más cohesión y solidaridad mecánica para sobrevivir, la tasa de suicidios será menor justamente porque la responsabilidad hacia el grupo al que se pertenece es un freno de la voluntad de suicidio.
Eso explicaría datos como, por ejemplo, que los judíos se suicidaran menos incluso que los católicos. Según Durkheim era la precariedad en la que vivía la mayor parte de las comunidades judías en la Europa del siglo XIX lo que hacía que los individuos dependieran más unos de otros. En ese tipo de sociedades el suicidio es percibido como un acto de irresponsabilidad hacia el grupo y de quebranto del deber hacia el mismo.
Una explicación parecida es la que reciben hechos como que en los países católicos la tasa de suicidios fuera menor que en los protestantes, con sociedades más individualistas. Asimismo la tasa de suicidio también varía de un tipo de familia a otra: menor en las familias tentaculares tradicionales en el Mediterráneo; mayor entre las familias nucleares de la Europa del norte.
Emile Durkheim
“El suicidio”
Escrito por:
Dolores Garibay
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Temas suicidio
13 de junio de 2007
REQUIEM POR UN SUICIDA
Requiem por un suicida
René Aviléz Fabila
Ed. Nueva Imagen
Desde que leí Réquiem por un suicida por primera vez hace dos años, se convirtió en uno de mis libros de cabecera (junto con los de Pratchett y de muchos otros autores) porque he de confesar que siempre he sentido una extraña fascinación por el suicidio. Es algo complejo de explicar, no me considero una promotora del suicidio, pero me ha interesado desde el punto de vista de la libertad y de la complejidad que encierra el auto-asesinato.
Algunas personas dicen que los suicidas son los cobardes más valientes, otras opinan que es la “salida fácil” y que de valentía no hay nada, otras lo ven como algo malo simplemente por el estigma social que lleva encima y otras más –la gran mayoría- prefieren ni siquiera mencionar el tema. La realidad es que el suicidio es ese punto donde la cobardía y la valentía se mezclan y se confunden. Hoy en día se puede hablar de casi cualquier tema abiertamente, y sin embargo el suicidio todavía es un tabú. En México le rendimos culto a la muerte, le tememos más a la vida que a la muerte… pero no hay nada más falso que esto. Todo ser humano en su naturaleza, lleva ese temor a desaparecer, a dejar de existir, a caer en el olvido, eso de poner ofrendas el 2 de noviembre y de burlarse de “la flaca” no es más que folklore y filosofía barata como bien lo dice el autor.
Pero ¿qué es el suicidio? Etimológicamente el suicidio es una palabra que proviene de dos raíces latinas: sui (sí mismo) y caedere (matar) siendo su significado literal: acción de matarse a sí mismo. A rasgos muy generales es eso. Pretender dar una definición universal de todo lo que implica el suicidio, sería caer en un absurdo. En la gran mayoría de las religiones occidentales, es visto con malos ojos, mientras que para distintas culturas orientales, el suicidio es una forma honorable de morir.
La mayor parte de la información disponible acerca del tema, está relacionada con algún trastorno psicológico, principalmente la depresión. Pero ¿qué sucedería si una persona sin ninguno de esos trastornos mentales y emocionales quisiera suicidarse? Esta es la premisa principal de la obra. Toda la historia gira en torno a un hombre maduro cuya meta en los últimos años de su vida, ha sido el suicidio. No quiere terminar con su existencia porque esté viejo y solo, pues tiene a una compañera que lo apoya en su viaje; no está deprimido ni se siente un fracasado porque en su vida logró la mayor parte de los objetivos que se propuso; no padece de ninguna enfermedad crónico degenerativa como el cáncer, por el contrario, es una persona perfectamente sana; es simplemente que el quiere entregarse a su amada en la cúspide de su existir, en su mejor momento, está tan enamorado de la muerte que no quiere entregarle un despojo, sino lo mejor de él.
Réquiem por un suicida tampoco es la clase de libro que invite a uno a suicidarse, es algo mucho más profundo que eso. Es una amplia reflexión sobre la libertad de escoger lo que queremos para nosotros mismos: no decidimos cuándo nacer, pero si podemos decidir cuando morir.
Otros libros relacionados al tema del suicidio:
El suicidio – Émile Durkheim
El mito de Sísifo – Albert Camus
El inconveniente de haber nacido – Emile Cioran
Breviario de podredumbre – Emile Cioran
Escrito por:
Dolores Garibay
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Temas cosas que amo, libros, suicidio