No me trago el espíritu navideño, vomito si me endosan un villancico, el niño grande es viejo, bobo y pequeño y el ángel de la guarda se mete un pico.
La nieve es de garrafa y la nochebuena mala para las putas y los camellos. La estrella de Belén… menuda faena para los palestinos con alzacuellos.
Los mejores deseos y el alma negra, la ternura peor que el mejor pecado, qué espanto el arbolito y el matasuegras, la zambomba, el turrón, la nuera, el cuñado.
Y el Gordo que tampoco toca este año y el niño que te mete un dedo en el ojo. Para comer las uvas del desengaño mejor solo en la trena como el pantojo.
Antes, cuando era más jóven, criticaba a aquellas personas que aseguraban que Dios hablaba con ellas. Hoy, varios años después, comienzo a creer que, efectivamente, Dios habla con algunas personas. En mi caso, se comunica de una manera extraña: a través de los libros. Y no me refiero a la Biblia.
Recuerdo que en alguna ocasión, caminando por la calle llena de dudas existenciales, cuestionándome acerca del sentido de mi vida, le pedí a Dios que si de verdad existía -como aseguraba mi mamá... y 20 millones de personas más en este ciudad- me mandara una señal. Por llevar la vista al cielo implorando aquella señal divina, toda mi humanidad fue a dar contra un puesto ambulante de libros y revistas de segunda mano. Al levantarme y ver sobre qué libro había caído, me di cuenta de que, en verdad, Dios me estaba diciendo algo.
Algo similar me pasó hace unas semanas mientras caminaba por al pasaje Zócalo-Pino Suarez del metro de la Ciudad de México.
Me encontraba en una de esas crisis precumpleañeras que cada año me dan. La cosa fue que en este año en especial, esa crisis vino de manera exacerbada por muchas razones.
Primero que nada, creo que cumlir 30 fue como una cubetada de agua fría que me aventaban directo al rostro. Mi vida era algo complicada en ese momento porque finalizaba la tercera década de mi vida sin una casa propia, sin un empleo fijo y con un montón de deudas. Aunque más que todo eso me sentía una completa fracasada porque para los 30 años no había logrado ni la mitad de lo que me había propuesto diez años atrás.
Ese día salí de una entrevista de trabajo de la que, pensé, que no me había ido nada bien. Decidí caminar entre libros para despejarme un rato. De nueva cuenta voy con la esperanza de encontrar una señal divina y el primer lugar a donde mis ojos voltean es a una vitrina en donde se exhibía este libro:
Lo primero que me llamó la atención fue que en la portada decía que era el libro que debía leer Bridget Jones. En un inicio pensé que se trataba de esos libros simplones que no tienen un gran mensaje, pero al menos te hacen reír. Así que lo compré.
Desde las primeras líneas no pude evitar que las lágrimas rodaran por mis mejillas ya que, el primer gran consuelo que me brindó este libro, fue que yo seguía siendo una persona normal contrariamente a lo que pensaba.
"[...]reconocer que lo que creíamos que seríamos a estas alturas no siempre es lo que queremos ser ahora[...] Cumplir 30 años suponía un momento crítico para mujeres de todas las clases."
Para mí fue un alivio saber que no era la única mujer en este planeta que se sentía miserable por cumplir 30 años y no haber lo grado muchas de las cosas que se propuso en sus veintes. Días después, una amiga de mi trabajo anterior me contó que tenía ganas de estudiar turismo para abrir su propia empresa de ecoturismo al terminar la carrera y que además quería ir a estudiar inglés y francés a Canadá y llegar a sus 30 con carrera establecida, carro del año, casa con alberca, una familia y hasta un perro. Pobre de mi amiguita, acaba de cumplir 21 años y es tan ingenua todavía... Me hizo recordar cuando tenía su edad y también deseaba devorar el mundo y hacer miles de cosas y todo parecía tan sencillo... Me pregunto se dentro de 10 años mi compañerita habrá logrado realizar todos esos proyectos que tiene en mente o si estará como yo, haciendo recuento de cuáles fueron sus logros en los últimos 10 años.
El libro contiene entrevistas de varias mujeres que están por atravesar -o incluso ya han atrvesado- la barrera de los 30. Todas comenzaron a advertir un ligero malestar con su circusntancia al rededor de los 28 años, incluso varias tuvieron que acudir a terapia (¡Vaya, hasta en eso sigo siendo normal!) porque había algo que las estaba incomodando. La presión ahora no venía de sus familias ni de personas externas, sino de ellas mismas.
¿Existe algo más difícil que darte cuenta de que no eres la persona que habías imaginado ser cuando eras más chica?
La respuesta a esa pregunta, quizá no exista. Pero al menos queda el consuelo de saber que uno no es tan freak como pensaba y que existen millones de mujeres con las mismas dudas. Hay algo de reconfortante en esa extraña normalidad.
Así que ahora ya me tomo las cosas con más calma. Ya mis expectativas son un poco más realistas y sé que tal vez no logre devorar el mundo entero para terminar con indigestión, sin que los bocados pequeños son más efectivos y se disfrutan más.
A lo mejor nunca lograré ser una escritora famosa y reconocida como creí que lo sería cuando tuviera 30, pero eso no me va a impedir que continúe escribiendo.
LAS COSAS QUE HE APRENDIDO CON LA EDAD
1.-A los 20 me creía la Mujer Maravilla y podía hacer miles de cosas a la vez, cometía muchos errores, pero los enmendaba igual de rápido; a los 30 prefiero concentrar mi energía en una sola cosa y desempeñarla bien
2.- A los 20 podía desvelarme hasta la madrugada y no llegar a la primera clase de la mañana siguiente por quedarme dormida; a los 30, si me desvelo, ya no puedo llegar una hora tarde al trabajo porque me corren.
3.- A los 20 años mi ADN contenía algunos genes de mutante como Wolverine, es decir, me regeneraba solita después de caerme en las escaleras del metro, nomás me sacudía el polvo y seguía mi camino; a los 30, si me caigo y me parto la madre, me tiene que levantar en ambulancia, ponerme férula y darme incapacidad por dos semanas.
4.- A los 20 podía comer 10 tacos al pastor, 8 tacos de suadero, 6 tacos de maciza, una torta cubana, 5 gorditas de chicharron, 3 quesadillas de papas con champiñones y un sope, y el colesterol me hacía lo que el viento a Juárez; a los 30, si intento repetir la odisea, lo más probable es que acabé con un infarto.
5.- A los 20 si subía de peso por excederme en la comida, sólo debía ir al gimnasio 2 horas diarias y listo; a los 30, ni matándome en la bicicleta logro eliminar los kilos que me sobran... eso sin contar que ya no tengo el tiempo para ir aun gimnasio, ni la misma condición física.
6.- A los 20 podía fumar 3 ó 4 cajetillas diarias de cigarros (no es broma); a los 30, sólo con una tengo.
7.- A los 20 me importaba mucho lo que los demás pensaran sobre mi aspecto físico y vivía en constante angustia por eso; a los 30 ya me importa un cacahuate lo que piensen los demás. De cualquier forma nunca lograré ser como una de las modelos de Victoria's Secret, así que ¿para que angustiarme?
8.- A los 20 años quería agradarle a todo mundo, aún a costa de mis intereses; a los 30 años ya sé que no soy monedita de oro y no siempre le caeré bien a los demás, así que trato de relacionarme sólo con aquellas personas con las que tenga cierta afinidad.
9.- A los 20 podía pasarme hasta 5 días seguidos de farra y sólo con unas cuantas horas de sueño (que por lo general eran las de la clase de Lingüística); a los 30, con un día de fiesta acabo muerta y necesito todo el fin de semana para recuperarme.
10.- A los 20 Podía mantenerme despierta con facilidad; a los 30, sin un expreso doble cortado en la mañana no podría ni salir de mi casa para trabajar.
11.- A los 20 años creía en lo que la mayoría de la gente decía; a los 30, a todo le otorgo el beneficio de la duda.
12.- A los 20 años me enamoraba con facilidad de cualquier estúpida y, por lo mismo, me rompían el corazón a cada rato; a los 30, he aprendido a ser más selectiva y menos ingenua.
13.- A los 20 tenía pánico de quedarme sola; a los 30 he aprendido a disfrutar de los momentos que tengo de soledad conmigo.
14.- A los 20 años era soberbia y orgullosa; a los 30 he aprendido a ser más humilde
15.- A los 20 no sabía nada y creía saberlo todo; a los 30 años sigo sin saber un carajo, pero al menos ya me percato de mi ignorancia y estoy abierta al aprendizaje.
16.- A los 20 años TODOS eran mis amigos del alma; a los 30 años, de TODOS ya sólo conservo a 2 personas que han continuado conmigo a lo largo del camino.
17.- A los 20 años podía soportar estóicamente un cólico menstrual; a los 30 que ya me hice más cobarde, necesito de dos potentes analgésicos que me calmen el dolor.
18.- A los 20 años mis amigas me ofrecían chicles o dulces; a los 30, me ofrecen antiácidos (por aquello de la gastritis).
19.- A los 20 años no sabía qué era lo que quería hacer con mi vida; a los 30 ya sé que quiero ser escritora.
20.- A los 20 años vivía deprimida porque la chica que me gustaba no me hacía caso, porque pensaba que mi vida era patética y miserable... etc, etc.; a los 30, sigo deprimida pero por otras causas como el incremento al IVA en medicinas y alimentos, el desempleo de que también me ha tocado ser víctima, el alza al precio de la gasolina, la posibilidad de que nos toque otro sexenio con los azulitos.... Es como para ponerse a llorar
Sobrevivir a los 30 Lauren Dockett Kristin Beck Ed. Random House Mondadori
De algún modo tengo que externarlo porque, no estoy encabronada, sino lo que le sigue. Ojalá todos aquellos inconscientes que no cuidan a sus mascotas se pudran en el infierno o en su próxima vida les toque ser animales y algún otro imbécil los trate como ellos trataron a sus mascotas.
Desde hace algunos mese mi mujer y yo hemos andado moviéndonos a diversos lados y hemos contactado a fundaciones o asociaciones protectoras de animales para ayudar, principalmente, a perros y gatos que atraviesan por una situación crítica casi siempre por culpa de sus dueños negligentes.
En realidad, ayudar a las mascotas es fácil, los gatitos (o perritos) no oponen resistencia a la ayuda que se les brinda e incluso lo agradecen más que los propios humanos. Los servicios básicos veterinarios como la esterilización, vacunación y desparasitación son gratuitos en algunas instituciones de salud pública. Existen albergues en los que las mascotas pueden estar temporalmente en lo que encuentran un hogar definitivo. De igual manera hay muchísima gente que está dispuesta a adoptar a un amigo no humano.
Sin embargo, el 99% de problema, no radica en los animales sino en la infinita estupidez humana. Estos meses que hemos tratado con criaturas tan nobles como un perrito o un gatito, he aprendido a tener más amor y más compasión de un animal que de una persona.
Recuerdo que hace varios años cuando recién ingresé a la prepa, tuve una maestra de Historia de México que se dedicaba a ayudar a mascotas en riesgo. Una de mis compañeras se acercó a ella para solicitarle que interviniera en el caso de un vecino que mataba a golpes a los perros que tenía porque "ya eran muchos". Mi profesora muy solícita le brindó direcciones y teléfonos de asociaciones a donde podía reportar el caso e incluso intervenir de manera legal en contra de ese abuso hacia los perros. Mi compañera le comentó también que los hijos de ese vecino sufrían de la misma violencia por parte de su padre; la maestra la interrumpió y con cierto fastidio le dijo a la compañera que ella no se dedicaba a ayudar a personas ya que para eso los seres humanos contaban con la capacidad de hablar y comunicar sus necesidades. En ese momento recuerdo que me pareció nefasta la actitud de la profesora por querer ayudar a unos pinches perros en lugar de a unos niños inocentes.
La vida da tantas vueltas que hoy, 15 años después, comprendo perfectamente a mi maestra y apoyo su idea. Hemos visto casos tan patéticos de abuso animal que en verdad a veces desearía que mataran en la horca a quienes cometen semejantes atrocidades. Para muestra basta un botón. Entren a este blog y se darán cuenta de lo que les digo.
Es enfrentarse a la estupidez humana en todo su esplendor. Para ayudar a las víctimas (las mascotas) es necesario armarse de MUCHA paciencia y apuntarse desde ya en las listas de personas que esperan recibir un hígado.
Son tragos amargos que hay que pasar, pero mientras podamos encontrarle un hogar definitivo a un perrito o gatito que lo necesite, los entripados valen la pena.
Este ha sido un fin de semana del carajo... empezando por las elecciones que, a final de cuentas sí acudí a la casilla a anular mi voto (y para colmo nuestro futuro delegado es un méndigo panista ) y después porque mataron a la mamá de unos gatitos a quienes les estábamos buscando hogar.
Esa es una de las cosas que más me molestan de cierto tipo de gente, que tengan mascotas y no las cuiden. O peor aún que se harten de ellas y las maten.
Sucede que la tía de mi ex (que si no fuera su tía, y mi ex no fuera mi amiga, ya la habría demandado) tenía una gatita a la que nunca quiso esterilizar porque no quería gastar en la operación, pero la señora nunca se preocupó en averiguar que el gobierno realiza campañas de esterilización y vacunación gratuita; resumiendo un poco, la gatita tuvo una camada de 5 gatos hace como un mes. A la señora esta ya no le pareció y decidió que llevaría a los gatitos con un veterinario para que los durmiera con una inyección letal. Lógicamente, cuando nos enteramos de esto, tratamos de movilizarnos para encontrarles un hogar a los pequeños; hasta ahorita ya dimos dos en adopción, pero aún faltan tres que son hembras, lo cual hace más difícil su colocación en alguna casa.
Y lo que más me tiene consternada es que a la señora, quien sabe que mosco le picó, porque el sábado llevó a la mamá de los gatitos a que la durmieran. Los pobres cachoritos están ahora huérfanos y aún estaban en etapa de lactancia.
Lo que no me cabe en la cabeza es cómo alguien puede ser tan irresponsable que decida terminar con a vida de una criatura que, finalmente, nadie le obligó a adoptar. Si por nosotras fuera, mi mujer y yo nos quedaríamos con todos, pero vivimos en un departamento pequeño sin jardín y ya tenemos otras dos gatas llamadas Lola y Linda.
De momento, las tres gatitas que quedan están en un hogar provisional, pero necesitan un lugar permanente donde puedan vivir y con gente RESPONSABLE que se preocupe por su bienestar.
Les dejo las fotos de las tres gatitas que necesitan un hogar. Si alguien está interesado o conocen a alguien a quien pudiera interesarle adoptar una mascota, por favor contáctenme en:
Ya estoy hasta la madre de la propaganda política con que nos han bombardeado desde principios de año.
Tres días, sólo tres días y esta maldita pesadilla acabará… espero.
No sé ni siquiera si acudiré a votar o no. Tal vez me una a la campaña nacional de anulación del voto. Tal vez, como dice Ibargüengoitia, haga uso de mi derecho a NO votar. Hasta ahorita no he encontrado ninguna propuesta decente de ningún partido, lo cual me hace pensar en si siquiera vale la pena el esfuerzo de acudir a la casilla o no.
Por mi propia salud física y mental –y para no herir susceptibilidades- evitaré dar mis opiniones personales acerca de la política y las campañas electorales. Todo lo que pido es que ya se termine esta pesadilla que ya me tiene harta…
Año con año la comunidad LGBT de México realiza una marcha con la finalidad de exigir ciertos derechos y hacer notar a ese grupo, muchas veces invisible, de homosexuales (hombre y mujeres) que habitamos en la Ciudad de México. En esta ocasión fue evidente que no hubo organización de ningún tipo.
Este año estoy completamente decepcionada de lo ocurrido durante ese espectáculo carnavalesco y patético en que se convirtió esta marcha.
Por lo que pudimos darnos cuenta, muchos de los asistentes desconocían el pliego petitorio que se tenía preparado para este año y sólo asistieron para desfogar sus energías o qué sé yo y dar espectáculos poco agradables en la vía pública. Para que sepan cuáles eran los puntos a tratar, aquí les menciono sólo algunos:
• Modificar la Ley de Sociedad de Convivencia para que a uno de los convivientes se le permita ingresar al Seguro Social a su pareja. • Plantear la posibilidad de legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo • Crear módulos de atención ciudadana para ayudar a grupos vulnerables • Mayor difusión de los derechos de la comunidad LGBT, así como campañas de sensibilización • Creación de más espacios culturales para la diversidad sexual • Promover el DECÁLOGO POR LA DIVERSIDAD
Salí muy desanimada. El 99% de los asistentes no prestó atención a lo que se supone era el objetivo principal de esta movilización. Es la primera vez que a mí me toca ver que se venden bebidas alcohólicas en una manifestación de esta índole, lo cuál le quita seriedad al asunto; los grupos u organizaciones que tienen los pliegos petitorios, los dejaron hasta atrás de todo el carnaval; todavía el año pasado asistieron grupos de Lesbianas, Bisexuales, Transgénero, de padres de familia con hijos homosexuales o incluso universidades, y este año, al menos nosotros, no vimos a ninguno de esos grupos.
A mi me caga asistir a este tipo de eventos porque no me gustan las muchedumbres… simplemente no tolero que terceras personas invadan mi espacio vital. Estos últimos dos años hemos asistido porque una muy buena amiga nuestra que trabaja en la DGIDS (Dirección General de Igualdad y Diversidad Social) ha solicitado nuestro apoyo. Por lo menos nosotros vamos con la idea de informar y exigir ciertos derechos de manera pública, sin embargo la gran mayoría siente que está en una fiesta en la vía pública.
Una amiga nuestra, buga, casada y con un hijo de 3 años, asistió con nosotros con la mejor intensión del mundo de mostrar apoyo y de que su pequeño no vea mal en un futuro la situación en que nosotras (mi mujer y yo) vivimos, en la noche nos comentó: “Es la primera y última vez que las acompaño”. Realmente entiendo su malestar pues no resulta agradable ver a dos tipos encuerados y manoseándose en la calle a la luz del día, ni ofrecer servicios sexuales ($200 la mamada) a los automovilistas que van pasando, ni escuchar un montón de palabras altisonantes contra todo aquel que no sea homosexual, ni agredir a las familias que pasaban por ahí lanzándoles basura, ni acosando a los transeúntes con insinuaciones de lo más vulgares… No soy persignada, no me espanto tan fácil por cosas así, pero creo que hay momentos y hay lugares donde uno puede dar rienda suelta a sus "bajas pasiones" como dice mi madre, y la vía pública no es uno de ellos.
La verdad es que, además de decepcionada, estoy molesta. Espectáculos tan patéticos como los mostrados en la marcha incitan a la homofobia
¿Cómo pretendemos que nos tomen en serio o que nos respeten si lo único que el resto de la sociedad conoce de la comunidad homosexual son a las lacras que asistieron a hacer sus desmadres el sábado pasado?
No todos somos así. Conozco a muchísimos homosexuales (hombres y mujeres), con empleos dignos (profesores, ingenieros, abogados, etc.) que viven sus vidas con la mayor naturalidad, sin ocasionar problemas a terceros y, lo más importante, que RESPETAN a los demás. Lo triste del asunto es que esa parte de la comunidad LGBT es la invisible, la oculta, la que vale la pena pero los demás no notan por ignorancia o cualquier otro motivo.
No terminamos el recorrido programado porque los policías ya no nos dejaron pasar a pesar de que les mostramos los papeles que nos autorizaban a manifestarnos en la vía pública. Era de esperarse después de todo el desastre causado por los que iban delante de nosotros.
Sobra decir que el prox. año no asistiré. Primero porque estoy en contra de cualquier manifestación que bloqué avenidas y cierre calles; como conductora me frustra que, si tengo una emergencia, tengan que desviarme del camino y hacerme perder tiempo para poder llegar a mi destino… así perdí un trabajo. Y en segunda, porque me declaro totalmente ajena y no perteneciente a la parte de la comunidad LGBT que asiste a ese evento.
L Ch M: ¿Y por qué me hablas, no te parece que ya me has molestado lo suficiente?
M U: Tú tienes la culpa
L Ch M: ¿Y yo por qué?
M U: Por decidiosa, por no atenderte a tiempo
L Ch M: Nunca creí que nada estuviera mal conmigo, mi organismo siempre ha funcionado de la misma manera
M U: Bueno, que no menstrúes durante 4 meses, no es normal; que estés sangrando durante 27 días seguidos, tampoco es normal; que tengas cólicos tan intensos que hagan que te desmayes a mitad de la calle, tampoco es normal; los dolores de cadera que no te permiten ni cargar tu mochila, tampoco son normales. Los síntomas estaban ahí con una lucecita roja de alarma ¿por qué nunca te atendiste? Eso a mí me permitió seguir creciendo y ahora estoy del tamaño de una naranja y me albergo en tu útero.
***
(I am Jack’s nervousness)
La Chilanga Malviajada acudió a consulta con el ginecólogo para que le realizaran un ultrasonido y descubrir el origen de sus problemas de salud.
Ginecólogo: Lo que tienes es un mioma de casi 10 cm de diámetro que abarca todo el útero
L Ch M: ¿Y eso es malo?
G: Es un tumor muy grande…
El Ginecólogo no sonaba muy convencido. La Chilanga Malviajada se preocupo al ver la cara de angustia del doctor, un tumor también podía ser cáncer ¿qué haría sí tenía cáncer? ¿cuánto tiempo le quedaría de vida? Comenzó a pensar en todas aquellas cosas que no alcanzaría a hacer y ala forma en que dispondría de sus bienes ¿a quién le dejaría todos sus libros? Y lo que más le preocupaba ¿qué pasaría con sus gatitas?
L Ch M: ¿Hay algún problema doctor?
G: En el 90 % de los caos los miomas son tumores benignos, pero…
El doctor pidió a la enfermera que lo asistía que se retirara y cerró la puerta del consultorio. La Chilanga Malviajada pensó si no pertenecía ella al 10% en riesgo…
G: El problema es que el mioma es tan grande que abraca toda la cavidad del útero, lo que no permitiría que un embrión se fijara al endometrio. Debido al diámetro del tumor, el tratamiento es quirúrgico.
L Ch M: Bueno, pues entonces opéreme
G: Sí te opero, tendría que extraer el útero completo y no vas a poder tener hijos.
L Ch M: No importa, opéreme
G: ¿Estas segura?
L Ch M: Sí, completamente segura, opéreme
G: Porque podría haber una opción, darte tratamiento hormonal y con medicamento y ver si el mioma reduce su tamaño para permitir un embarazo.
(I am Jack’s desperation)
L Ch M: No, opéreme
G: Sería cuestión de ver si el endometrio no está muy dañado y resiste un embrión
L Ch M: No, opéreme.
G: Es que eres muy joven, cómo voy a extraerte el útero sin que hayas tenido hijos
L Ch M: Desde hace mucho tiempo decidí que o quiero hijos, así que, opéreme
G: Mejor piénsalo y nos vemos después.
***
(I am Jack’s disappointment)
La Chilanga Malviajada salió un poco decepcionada del consultorio, no por el hecho de que no pudiera tener hijos jamás, sino porque tendrían que quitarle una parte de su cuerpo nuevamente. A veces le daba la impresión de que se iba echando a perder por partes y que después tenían que sacárselas…
Decidió que no se lo diría a su abuela para no preocuparla, sobre todo porque pertenecía a la vieja escuela, era muy conservadora y le aconsejaría que reflexionara sobre lo de tener un hijo.
Abuelita: ¿Cómo te fue con el doctor?
L Ch M: Bien…
A: No suenas muy convencida
L Ch M: La verdad es que me van a tener que operar para quitarme la matriz
A: Pues mejor, si la cosa esa ya no te sirve y te está causando tantos problemas, que te la quiten. ¿Y cuándo te operan?
(I am Jack’s surprise)
***
Como suele suceder y las malas noticias tienen alas, La Chilanga Malviajada recibió varias llamadas. Algunas eran de apoyo, otras eran de persuasión y otras más eran sólo para saber el chisme completo.
CARMA: ¿Entonces estás segura de que no quieres hijos?
L Ch M: Sí, estoy segura
C: La cuestión es si te van a realizar histerectomía completa porque ahí sí vas a requerir de un tratamiento hormonal.
L Ch M: No, es parcial, sólo me quitaran la cavidad uterina; los ovarios y la vagina se quedan en su lugar, entonces seguiré ovulando, produciendo estrógenos y lo que más me tranquiliza, seguiré teniendo orgasmos fabulosos. Lo único es que no menstruaré más, lo cuál, para mí, representa una gran ventaja.
C: Bueno, entonces no hay mayor problema. Será sólo como si te sacaran una muela, aunque algo más doloroso
***
Mamá: Piensa bien lo de la operación, si te quitan la matriz te vas a volver menopáusica por adelantado.
L Ch M: No me voy a volver menopáusica porque no me van a quitar los ovarios, sólo el útero. La única consecuencia es que ya no tendré mi periodo cada mes.
M: Ah, bueno, si te dejan los ovarios, entonces sí vas a seguir menstruando
L Ch M: No, porque ya no tendré útero
M: Pero los ovarios son lo que hacen que menstrúes
L Ch M: Una cosa son los ovarios, y otra muy diferente el útero. El útero es donde se forma el endometrio. El endometrio es esa capa de sangre que tiene la capacidad de albergar un embrión y que cada mes se desprende si no se utiliza. Si yo ya no lo voy a tener, es lógico que no podré menstruar. Me sorprende que tú, siendo mujer adulta y que ya tuviste 3 hijos no conozcas la diferencia.
M: Pues yo sabía que con los ovarios eran los causantes de que te venga la regla, el doctor debe estar mal
(I am Jack’s impatience… Sí, de seguro el cabrón fue a la universidad nomás a contemplar lo bellas que eran las instalaciones de la UNAM. Y seguramente las mujeres en verdad menstruamos con los ovarios y resulta que la biología y la anatomía son ciencias erróneas que no conocen la fisiología femenina.)
L Ch M: Mejor te lo explico con dibujitos
L Ch M: ¿entendiste?
M: ¿Entonces no reglamos por los ovarios?
(I am Jack’s resignation)
***
Ex Amiga: ¡No manches Chilanga, cómo que te van a sacar la matriz?
L Ch M: Pues sí, me la tienen que sacar para que pueda curarme
E A: ¿Y qué vas a hacer, cómo te vas a quedar sin hijos? Busca un tratamiento alternativo porque vas a tener muchos problemas hormonales, te lo digo por experiencia.
L Ch M: A ti te realizaron una histerectomía completa, a mí no me la van a hacer. Mis ovarios quedarán en su lugar y no tendré problemas hormonales. Sólo sacarán lo que no sirve.
E A: Dicen que matriz que no da hijos, da tumores. Ten un hijo y resuelve el problema pero no te dejes operar.
L Ch M: Para tu mayor información eso de que matriz que no da hijos, da tumores es una verdadera pendejada. Hay mujeres que tienen hasta 6 hijos y de todas maneras desarrollan miomas. No vayamos muy lejos, tú tienes dos hijas y de todas formas te llenaste de tumores y te tuvieron que operar. Hay otras mujeres como las monjas por ejemplo, que jamás tuvieron descendencia y no padecen de ningún trastorno. Consulta con cualquier especialista y verás que los hijos no tienen nada que ver, más bien es una cuestión hereditaria y en mi familia eso es muy común
E A: Pero al menos yo tuve a mis hijas, tú que vas a hacer ¿te quieres quedar sola? ¿no te quieres realizar como mujer? La maternidad es un regalo divino…
(I am Jack’s anger)
L Ch M: Carajo, no creí que tu visión de la vida fuera tan estrecha. Para algunas mujeres su mayor aspiración es el ser madres, la mía, no. ¿Es eso tan difícil de entender? A mí me parece una mentalidad mediocre eso de que una mujer sólo puede realizarse como persona a través de la maternidad. Creo que el mundo y la vida ofrecen expectativas más amplias que estar limpiando mocos y cambiando pañales.
E A: Eso es lo que piensan las amargadas como tú que no tiene hijos. Cuando estés vieja y sola y no haya nadie que te ofrezca ni un vaso de agua, te vas a arrepentir.
L Ch M: Tal vez, aunque no creo. Me parece lo más egoísta del mundo el tener hijos sólo para que te cuiden en tu vejez. Es una mentalidad totalmente patética y es una pena que tú seas de las mujeres que piensen así.
En ese momento La Chilanga Malviajada cortó la llamada, no tenía caso seguir discutiendo de algo tan absurdo, tenía cosas más importantes en que pensar, que en estupideces. ¿Por qué toda la gente que se enteraba de que le quitarían el útero se preocupaba por la cuestión de los hijos? Como si el traer al mundo a un montón de entes que aportarán su cuota de destrucción al planeta fuera lo más importante de la vida. Si de algo se caracterizaba su personalidad era por esa aberración hacia esos entes subhumanos llamados niños a los que escasamente toleraba. A veces creía que la naturaleza era tan sabía que por eso la había hecho lesbiana, para evitar que tuviera hijos.
***
YAKAR: Ya hablé con todos.
L Ch M: ¿Qué les dijiste?
Y: Que tienes un mioma y que te van a operar. Todos te apoyan, todos dicen que cualquier cosa que necesites, que sin pena lo pidas, pero sobre todo, dicen que le eches muchos, pero muchos ovarios que esos no te los van a quitar
L Ch M (tratando de contener una lágrima que estaba a punto de rodar por su mejilla): Gracias
(I am Jack’s self-controlled emotions... I am Jack's absolute thankfulness for having all this wonderful friends in my life)
Es bien sabido que el transporte más común de la ciudad de México son unos extraños vehículos que parecen híbridos entre una camioneta y un autobús. Comúnmente se les denomina microbuses, - o “micros” por economía del lenguaje-, peseros, pecerdos, etc.
Trapo lingüístico # 678901253219374548420289. La palabra PESERO que se utiliza para definir este tipo de transporte se escribe con S. No es pecero porque no tiene nada que ver con peces, sino porque cuando estos extraños vehículos comenzaron a circular por las calles de la ciudad, su tarifa era de $1 (un peso mexicano).
Viajar en micro es un deporte extremo, es arriesgar la vida, así que la recomendación más acertada para antes de abordar una de estas singulares unidades, es encomendase a Dios y a todos sus santos. Por lo general son conducidos por un ente, más parecido a un nenderthal que a un ser humano civilizado… bueno, un orangután conoce más normas de urbanidad que un chofer de microbus.
Las unidades van decoradas lo más kitch posible con imágenes religiosas en las que se puede leer “Dios vendiga mi camino” o el póster de una modelo con muy poca ropa que dice “Para vino y las mujeres trabajamos los choferes”. También traen finísimos letreros de aviso al público cómo “Si comes pepitas, trágate las cascaritas” o “No seas culero, la bajada es por atrás”
Los microbuseros (conductores de los microbuses), además de lo anteriormente mencionado, comparten los mismos gustos musicales. Para todo ritmo que incluya, salsa, cumbia, merengue, banda, ranchera, tropical, duranguense, corridos, grupero, narco-corridos, anarco-cumbias y reggeton, mi papá tiene una clasificación genérica muy sencilla: “MÚSICA DE PESERO”
No tengo nada en contra de este tipo de música, de hecho, en bodas, bautizos, XV años, y hasta funerales me divierte bailarlas, pero en las mañanas que salgo de mi casa al trabajo o la escuela en estado zombi (es decir, ni dormida ni despierta, sino todo lo contrario) y me subo a un micro que trae algún tema de moda a más decibeles de los que el oído humanos está capacitado para soportar, esas malditas canciones insulsas y pegajosas se quedan grabadas en mi memoria durante todo el día (si bien me va) o durante toda la semana (como sucede más a menudo).
Tal es el caso del día de hoy que salí de mi casa y olvide mi bendito reproductor de mp3. Tuve que escuchar durante los 45 minutos que dura el recorrido de Cuajimalpa al metro Tacubaya las canciones que traía el chofer. Por más que intenté dormir mientras me trasladaba a mi destino, no pude lograrlo… y traigo en la mente:
“Bájense los chones, que se bajen los chones
Bájense los chones, que se bajen los chones
Bájense los chones, que se bajen los chones
Bájense los chones, pero ya”
Algo similar me sucedió cuando estaba en la secundaria. Ese día tenía examen de álgebra y decidí ir en el pesero estudiando las tarjetas con la fórmula del binomio cuadrado perfecto.
Yo: (con cara de concentración)
(a+b)2=(a+b)*(a+b)=a2+2ab+b2
Música de fondo del pesero:
“La arena estaba de bote en bote
La gente loca de la emoción…”
Yo: (respirando profundamente y concentrándome de nuevo)
(a+b)2=(a+b)*(a+b)=a2+2ab+b2
Música de fondo del pesero:
“…Y en el rin luchaban los cuatro rudos
Ídolos de la afición”
Yo: (con cara de una mayor concentración)
(x+4)2
=(2x)(4)= 8x
Música de fondo del pesero:
“El Santo, el Cavernario
Blue Demon y el Bulldog”
Yo: (con cara de verdadera concentración)
= (42)= 16
(x+4)2= x2+8x+16
Música de fondo del pesero:
“Y la gente comenzaba a gritar,
Se sentía enardecida sin cesar”
Yo: (con cara de frustración intentando concentrarme)
(a+b)2=(a+b)*(a+b)=a2+2ab+b2
(a+b)2=(a+b)*(a+b)=a2+2ab+b2
(a+b)2=(a+b)*(a+b)=a2+2ab+b2
(a+b)2=(a+b)*(a+b)=a2+2ab+b2
Música de fondo del pesero:
“Métele la Wilson, métele la Nelson
La quebradora y el tirabuzón
Quítale el candado,
Pícale los ojos, jálale los pelos
¡Sácalo del rin!”
Cuando llegué a la escuela no podía pensar en otra cosa que no fuera el Santo, el Cavernario, Blue Demon y el Bulldog… y reprobé.
Anécdotas como estas tengo muchas, de hecho, mis conocimientos acerca de la cultura musical populachera comenzaron en un micro.
He aquí mi top 10 de los grandes éxitos de “Música de Pesero” que han quedado grabados en mi subconsciente, además de los dos antes mencionados:
1: Tu Cárcel - Los Bukis
2: El Sheriff de chocolate - Bronco
3: El venado - Sonora Dinamita
4: El aventurero - Pedro Fernández
5: Gasolina - Daddy Yankee
6: La carcacha - Selena
7: Chacarron - El mudo
8: Libidinoso - Amandititita
9: El gran varón - Willi Colón
10: Sopa de caracol - Merenglass
¡DIOS VENDIGA AL iPOD Y AL MP3!
(¡Chingao! La cultura del pesero ya ha invadido mi ortografía)
Este año me porté bien… bueno, tienen que reconocer que hice menos pendejadas que en el 2007; comí bien (de hecho, comí tan bien que necesito renovar mi clóset porque mucha de mi ropa ya no me queda); no hice enojar a mis padres (no se enteraron de cuando choqué su carro y tuve que llevarlo a reparar de emergencia, ni cuando la grúa se lo llevo al corralón por estacionarlo en doble fila); no fumé más que tabaco y nomás me puse una mega borrachera en todo el año (eso deben tomarlo muy en cuenta, además fue en mi casa, así que la vomitada del sillón no cuenta).
Sé que ya no soy una niña que quiera pedir juguetes… bueno, no juguetes infantiles, pero sí como de esos para adultos que venden en las “sex chops”… unas botas negras de látex con tacón de aguja y un látigo sería bueno, por ejemplo, o un rosario chino, o un disfraz de colegiala o de enfermera, o lencería de encaje negro con rojo (y si es con la modelo adentro, mejor), o un tubo portátil para sacar mis dotes de teibolera y bailarle a mi mujer…
¡YAAAAAAA….Basta! Uno de mis propósitos para el 2009 –además de los reciclados de años anteriores como ahorrar, limpiar mi cuarto, bajar de peso, viajar… conseguirme un trabajo para dejar las ociosidades- está el deshacerme de todo el cochambre mental que durante décadas se me ha acumulado. Tengo que alejar todas esas perversidades de mi cabeza. Reyes Magos, tráiganme una mente pura y casta, libre de malos pensamientos…
Ja ja ja, eso ni volviendo a nacer ¿verdad?
Pero ya hablando en serio, lo que les voy a pedir está un poco más difícil… ¿no podrían devolverme las horas que perdí en tránsito, el año pasado, en las calles de mi amada Chilangolandia? Pensando un poco y haciendo cuentas, de mi casa al trabajo o a casa de mis padres antes hacía 45 minutos –ya contando el tráfico- y ahora hago en promedio dos horas, eso me da como resultado hora y cuarto de diferencia (75 minutos, lo que dura la novena sinfonía de Beethoven); multiplicado por dos (ida y vuelta) son dos horas y media diarias; multiplicado por 6 días a la semana (el lunes no circulo) son como 15 horas; multiplicado por 52 semanas del año son 780 horas
¡780 horas de mi vida perdidas en el tráfico! que son el equivalente a 32.5 días del año, poco más de un mes del 2008 la pasé bien productivamente detrás del volante en un embotellamiento, un mes que jamás podré recuperar… y luego me preguntan por qué soy tan neurótica y una psicópata en potencia.
¿Saben lo que podría haber hecho con esas 780 horas irrecuperables de mi existencia? ¿saben cuántos libros pude haber terminado en 32.5 días? ¿saben cuántos compromisos cancelé por no poder llegar a tiempo? ¿saben a cuántos amigos que realmente me necesitaban pude haberles regalado de todo corazón mínimo dos horas de esas 780? ¿saben cuántas horas de sueño pude haber aprovechado en mi camita, cobijada, sin frío en vez de salir a las 5 de la madrugada para llegar a tiempo a trabajar? ¿saben cuántas películas pude haber visto? ¿o cuántos discos de buena música escuchado? ¿o cuánto pude haber ahorrado en gasolina? ¿a dónde se fueron esas 780 horas? ¿quién me las va a devolver?
Así que, querido Reyes Magos, ya que ustedes son magos, usen su magia para recuperarme esas horas, o mejor aún destituyan de su cargo a nuestro jefecito de gobierno de la Ciudad de México y exíjanle que me devuelva todos y cada uno de esos valiosos minutos de mi vida perdidos en el limbo del tráfico –como ayer- por sus pinches obras de vialidad.
Ahora que si lo del tiempo no se puede, pues me conformaría con Monica Bellucci envuelta en papel celofán –pero sólo con papel celofán- y eso compensaría las 780 horas perdidas
¡GRACIAS! Les dejé unos churros de marig... ejem, ejem, de chocolate y leche a sus renos para que puedan volar mejor
¡Ah no! los renos son del anciano tacaño barbón con barriga cervecera que viene antes que ustedes y que tampoco me ha traído ni un cacahuate… da igual, los churros son para sus elefantes y los demás animales que traigan.
Besos chilangos
P.S. Aún sigo esperando la máquina de raspados y el hornito mágico que año tras año les pedí ¿eh? y que JAMÁS se dignaron a traerme. No crean que porque ya transcurrieron veinte años se me ha olvidado.
Son imágenes que he tomado de algunas partes de mi bella Chilangolandia -como la primera, esa la tomé en una estación del metro- y que muchas de estas, la gran mayoría, las he mandado como legado cultural a otros sitios de internet como selenguolatraba.com ahí también las pueden ver.
Den click en las imágenes para poder apreciarlas en todo su esplendor.
mmm... no sé me ocurre nada para poner en este espacio...
Trato de escribir periodicamente, pero hoy tengo una especie de bloqueo mental. Repetir los mismos temas y las mismas palabras, me parece aburrido.
Y ya me cansé de copiar lo de otros autores...
No se me ocurre nada que poner... supongo que también influye que este último mes ha sido fatal en todos los sentidos. Problemas económicos, de salud, de trabajao... vamos, lo de siempre. Y la verdad no creo que esas broncas sean un buen tema para escribir o que, siquiera, valgan la pena ser contadas.
Sólo he llegado a una conclusión...
necesito más emoción en mi vida...
O conseguirme un trabajo...
Lo que ocurra primero.
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mmm... (yo, pensando en algo que escribir)
mmm... (yo, haciendo bolitas de papel)
mmm... (yo, regresando del baño)
mmm... (yo, buscando estupideces en la red)
mmm... (yo, con gastritis)
mmm... (yo, haciendo más bolitas de papel)
30 minutos después...
mmm... (yo, picándome los ojos)
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No sé qué escribir... y al parecer no soy la única. Si buscan en Google "no sé que escribir" o alguna frase similar, les aparecerán cerca de 2,020,00 entradas... es bueno saber que no soy la única, aunque tampoco me sirve de consuelo.
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Ya, a la chingada, no se me ocurre nada sensato que escribir, así que nomás les dejo este video
Esta es una entrada que tenía pendiente y se la debía, principalmente a Letizio. Se trata de una campaña contra el Abuso Sexual Infantil.
La verdad es que me pone muy mal hablar del tema ya que conozco a tres personas muy cercanas (algunas de mi familia) que durante su niñéz fueron víctimas de esta terrible situación :S
La propuesta de Letizio es que yo invite a 10 personas a que se unan a la campaña, a mí 10 personas me parece muy poco, así que dejo la invitación a TODOS los internautas que lean esta entrada para que nos apoyen.
Lo primero que tenemos que hacer, es vencer nuestros prejuicios, esta resistencia individualmente y como sociedad para aceptar y reconocer que el abuso sexual infantil existe y es mucho más frecuente de lo que nos gustaría creer. Aceptar que ocurre en todos los niveles socio-económicos y culturales incluso en las "mejores" familias.
Hace algunos años fumar era sinónimo de caché, de altura, de refinamiento y buen gusto.
Grandes divas como María Félix
Marlene Dietrich
Greta Garbo
Rita Hayworth
Audrey Hepburn
y Marilyn Monroe
constantemente aparecían con un tabaco entre sus dedos. Es probable que no fueran fumadoras habituales, pero el cigarro era parte de la pose seductora que caracterizaba a estas mujeres.
En algún punto de la historia este concepto se desvirtuó. En parte se debe a los efectos tan nocivos del tabaco, al mal aliento que produce, al cáncer pulmonar como efecto secundario de la nicotina, etc, etc. Si a principios de siglo el cigarro se asociaba al buen gusto, para finales de la misma época ya estaba satanizado. El fumador ahora es una persona irresponsable, poco conciente de la salud propia y de los demás, un apestado, alguien que debe ser erradicado a toda costa.
El fumador, para muchos, no es sino un genocida bonsai, un Himmler que lleva en su bolsillo la cámara de gas y que su única meta en la vida es asesinar lentamente a los pobrecitos no-fumadores.
No soy fumadora constante. Tengo mis épocas en las que el cigarro me da asco y otras –como ahorita- en las que mi organismo requiere de grandes cantidades de nicotina. A veces lo mejor de un cigarro no es “tragar humo” como dice mi madre, sino la agradable compañía que generalmente va asociada al tabaco. Me refiero a la sobremesa que viene después de una comida con amigos, en donde pueden transcurrir largas horas de pláticas constructivas acompañadas de varias tazas de café y cigarrillos.
La estúpida Ley Antitabaco que nuestros ilustres legisladores promulgaron y entró en vigor desde los primeros días de abril de este año, le ha dado en la madre a toda esto. Ya no hay más sobremesa, ya no hay más plática agradable, ya no fluye la economía al no consumir más café en los restaurantes… Eso me molesta igual que a muchas otras personas. Y no nada más se prohibió fumar en restaurantes, también está prohibido hacerlo en bares, cantinas, discotecas, tugurios y demás sitios de dudosa reputación 0_o ¿alguien podría decirme en qué cabeza cabe semejante estupidez?... Para qué pregunto: en la de nuestros legisladores.
Bueno, al menos en este blog no somos intolerantes, aquí si se puede fumar.
A mí me encantan los niños... ¡ASADOS! Guillermo Muñoz de Baena Ed: Publigrafics S.A.
Así como marzo es el mes de la mujer, abril es el mes del niño. Yo sólo puedo decir una cosa NO SOPORTO A LOS NIÑOS por algo no tengo hijos.
Son metiches, preguntones, impertinentes, sucios, berrinchudos, caprichosos, insoportables, necios, estúpidos, de todo se enferman, todo rompen y todo se rompen, y salen carísimos. Con lo que una madre se gasta en pañales en un año, bien podría ir a recorrer el mundo como reina. Los escuincles producen más basura que un adulto, desperdician agua con singular alegría, en una semana consumen energía eléctrica suficiente como para iluminar la región de los Tuxtlas, en pocas palabras, esos entes pseudohumanos son de lo más antiecológico que pueda haber. Por esta y muchas razones más es que no me agradan.
A principios de este año encontré un libro que por el simple título, llamó mi atención. "A mí me encantan los niños... ¡ASADOS!" de Guillermo Muñoz de Baena, reconocido periodista y escritor a quien muchos recordarán por su columna ¡Sálvese quien pueda! en la Revista de Revistas (claro, de hace como 20 años) y en la sección cultural de los domingos en Excelsior con otra columna llamada En busca del tiempo podrido.
El libro es una recopilación de algunos textos publicados en el periódico y la revista por Muñoz de Baena, pero son historias sencillas, que no sólo hablan de esas cosas llamadas niños, también se abordan temas variados como la vida en el DF, episodios nacionales inéditos, ensayos y desensayos, intestinos y otras amenidades, la navidad, etc. Lo que sí les puedo garantizar es que se van a reír a carcajadas con todo lo que el autor describe, la mayoría situaciones cotidianas que Muñoz de Baena redacta con humor e ironía a veces rayando en lo cínico.
Y para muestra un botón:
"Sucede también que muchas personas piensan que los niños son una bendición. Eso sólo demuestra una cosa: o que no saben que es una bendición o no saben lo que son los niños. Yo sí lo sé: son una plaga. Por eso me cae bien Heródes, que fue un incomprendido, pero en fin, la historia está llena de ellos. Yo en lo personal lo hubiera canonizado, pero como no está en mis manos el asunto, hago lo que buenamuente puedo: tengo un busto suyo en un pequeño altar frente a mi escritorioy cada vez que lo veo me conmueve [...]"
(Guillermo Muñoz de Baena, A mí me encantan los niños... ¡ASADOS!)
Pensándolo bien, si hay una manera en que me gustan los niños: DE LEJOS Y DISECADOS
1.- Mi mujer, mis padres, mis amigos y mis gatitas 2.- El chocolate 3.- Ver desnuda a Monica Bellucci o con muy poca ropa
4.- Escuchar una canción de George Michael 5.- Escribir mis sueños (literalmente lo que sueño en la noche) 6.- Leer. En especial los libros de Terry Pratchett 7.- Ver una buena película 8.- Pisar las hojas secas de los árboles 9.- Ver un atardecer 10.- ¡Dormir!
10 COSAS QUE ODIO
1.- Ese mierderio llamado política 2.- Los finales color de rosa o “y fueron felices para siempre” de las películas 3.- El tráfico del DF y manejar 4.- La burocracia. Por esto es por lo que seguimos siendo tercermundisatas 5.- Que cierren las calles por donde circulo por obras de vialidad o por alguna manifestación 6.- Que no funcione un aparato eléctrico 7.- Que pongan en “orden” mis pertenencias. Es de las cosas que más me molestan 8.- La gente de 30 años que actúa como si tuviera 15. Y la gente inmadura en general 9.- La gente que tira basura en la calle 10.- La gente que maltrata a los animales
10 PERSONAJES HISTÓRICOS QUE ADMIRO
1.- Sócrates 2.- Platón 3.- Aristóteles 4.- Alejandro Magno 5.- Ernesto “Ché” Guevara 6.- Emiliano Zapata 7.- Pancho Villa 8.- Gandhi 9.- Martin Luther King 10.- Nelson Mandela
10 ESCRITORES QUE ME GUSTAN (esta fue la sección que más trabajo me costó. No hay un orden jerárquico específico, son los primeros que me vinieron a la mente)
1.- Terry Pratchett
2.- Julio Cortázar 3.- Sor Juana 4.- Shakespeare 5.- Carlos Fuentes 6.- Jorge Ibargüengoitia 7.- Elena Poniatowska 8.- Omar Delgado 9.- Alberto Chimal 10.- Xavier Velasco
10 PELÍCULAS QUE RECOMIENDO
1.- Mar adentro 2.- Noche de paz 3.- Tiempos modernos (un clásico de Chaplin) 4.- ¿Y tú cuánto cuestas? 5.- Ciudadano Kane (un clásico de Orson Wells)
6.- Amelie 7.- Pi. El orden del caos 8.- Naranja mecánica 9.- ¡Vámonos con Pancho Villa! 10.- Irreversible (con Monica Bellucci. Sólo apta para gente de criterio muy amplio)
10 INVENTOS QUE REVOLUCIONARON A LA HUMANIDAD
1.- El retrete y el papel higiénico (son los dos más grandes inventos de la humanidad y que no han sido superados por ningún otro)
2.- Los libros 3.- La píldora anticonceptiva 4.- El refrigerador 5.- Los teléfonos móviles 6.- El Internet 7.- El cinematógrafo 8.- Las tinas de hidromasaje 9.- el iPod 10.- y por consiguiente, el mp3
10 ANIMALES QUE ADMIRO
1.- Los tigres, pero como no puedo tener uno en mi casa, me conformo con los gatos
2.- Los felinos en general 3.- Los delfines 4.- Los lobos 5.- Las cucarachas 6.- Las águilas 7.- Los osos polares 8.- Los caballos 9.- Las mariposas 10.- Las vacas
10 COSAS QUE A NADIE LE INTERESAN SOBRE MÍ
1.- Duermo enrosacada y de costado izquierdo 2.- Tengo que dormir con calcetines y los pies calientes 3.- Hago bolitas con las servilletas de papel 4.- Cuando manejo sola en el carro escucho “Kissing a fool” una y otra vez. 5.- Leo en el baño y no precisamente cuando me estoy duchando… así he terminado varios libros 6.- Siempre cargo condones en mi mochila. 7.- Nunca me quito el anillo que me regaló mi abuelita Dolores (q.e.p.d) ni siquiera para dormir 8.- No me gusta la comida caliente, necesito esperar a que se enfríe, incluso el café. 9.- Escribo la letra “S” de abajo para arriba 10.- Colecciono anillos de plata, separadores de libros y libretas o cuadernos que después voy escribiendo.
10 RAZONES QUE TUVE PARA ESCRIBIR ESTO
1.- No tengo nada que hacer y lo vine a hacer aquí 2.- Mi computadora está descompuesta y estoy aprovechando la de mis padres 3.- Estoy haciendo una lista de las 10 cosas de lo que sea que me recomendó una psicóloga 4.- Estoy de ociosa 5.- Estoy sola en la casa 6.- Se me olvidó mi libro de lectura recreativa 7.- Mi gata está enferma 8.- No puedo dormir 9.- mmm… no se me ocurre nada más… 10.- …
REGLAMENTO: La única regla es que: se aceptan todo tipo de comentarios mientras no se ofenda ni se falte el respeto a la autora o al resto de los internautas.
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